El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, evalúa un plan de libertad condicional para aproximadamente la mitad de las personas encarceladas durante su estrategia de seguridad de “guerra contra las pandillas”. La medida representa un giro inédito en el discurso oficial tras siete años de mano dura contra las estructuras criminales y más de cuatro años y medio de su polémico y ampliamente criticado estado de excepción —vigente en la actualidad—, informó Actualidad RT.
El anuncio surgió el martes 13 de octubre en una conferencia de prensa y tras una conversación telefónica con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. La propuesta impactaría sobre unos 46.000 reclusos procesados por “colaborar” con pandillas.
Según el mandatario, este calificativo tendría diferentes grados, porque a su parecer “no tendría el mismo nivel de colaboración quien ayudó a enterrar un cadáver que el muchacho que avisaba cuando venía la Policía”, aunque ambos pudieron ser coaccionados con amenazas.
El plan de libertad condicional también plantea la evaluación caso por caso sobre los reclusos que permanecen en prisión. “Estamos evaluando los casos para ofrecer una liberación anticipada condicional a una gran cantidad de reos que sí son culpables, que sí merecen estar en la cárcel, pero que en las condiciones que vive nuestro país tal vez se puede hacer una excepción con una gran cantidad de ellos”, dijo el mandatario, aunque no formalizó fechas ni procesos legales para ejecutar la idea.
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